ARGENTINA 1 - IRÁN 0
El mejor jugador del mundo frotó la lámpara y Argentina le ganó a Irán en tiempo de descuento en otro encuentro que decepcionó desde lo futbolístico. Ahora, el equipo de Sabella está en octavos de final.
¿Por qué sufrimos tanto? No sabemos la respuesta. A pesar de ello, sabemos que nosotros estamos destinados a sufrir cada instante en todos los mundiales. Hoy, ante el débil Irán, un equipo que uno pensaba que le podía ganar con tranquilidad, pero no fue así.
El esquema que todos queríamos se puso en cancha, pero tampoco dio sus frutos. Higuaín jugando de puntero derecho, Agüero sin participación en el ataque y además un Messi marcado por varios rivales. Eso se suma a un Gago que jugó lejos de su mejor nivel y desacoples defensivos de consideración.
Irán se replegó bien con total coherencia. Sabiendo que es un equipo claramente inferior al albiceleste, supo sus virtudes y también sus defectos. Planteó un 4-5-1 tratando de aprovechar cada una de las chances que se le presentó. Fue así que tuvo varias en la que Romero tuvo que intervenir y paró más de un corazón argentino.
Situaciones para Argentina, hubo pero no en demasía. El correr de los minutos fue llevando al seleccionado a tener muchos más nerviosismo y menos ideas. El papelón de empatar con Irán estaba cada vez más cerca.
Tiempo de descuento, los silbidos estaban preparados y la desazón invadía al pueblo argentino, pero apareció él. El único capaz de poder cambiar la historia. El mejor jugador de todos. Lionel Messi. Agarró el balón sobre el sector derecho, superó a un iraní y con una estupenda definición, rompió todas las gargantas y dejó en un unísono grito.
Argentina jugó peor que con Bosnia. Ya había sido pobre el anterior, así que esto pasó a preocupación total. Saben perfectamente que no encontró un funcionamiento en estos 180 minutos. Lo único rescatable es desde lo numérico, estar clasificado a octavos y pensar en un cuarto juego.
Ritmo Deportivo
0 comentarios :
Publicar un comentario