BRASIL 68 - ARGENTINA 59
Argentina, debilitado por las ausencias de Scola y Delía, hizo un muy buen partido ante un Brasil completo (cuatro NBA), pero perdió en la definición del triangular realizado en Río de Janeiro: 68-59. La revancha, en una semana, en Tecnópolis.
En Río de Janeiro. Contra un Brasil completo. Y con una Argentina debilitada. Ya no sólo sin Manu y Delfino (renunciaron por lesiones), sino también con las ausencias de Scola (se quedó en Buenos Aires para seguir la puesta a punto) y Delía (traumatismo en el peroné izquierdo), el único pivote natural para enfrentar a Tiago, Nené y Varejao, pivotes NBA. Parecía, entonces, que podía ser una derrota dura. Pero estuvo lejos de serlo. Argentina jugó con el Alma pese a ser un amistoso, el segundo de la preparación para el Mundial, y tuvo contra las cuerdas al local hasta que los árbitros dieron una manito. Al final fue derrota por 68-59 en la definición del triangular disputado en el Maracanazinho. Los mejores fueron Campazzo (17 puntos), Bortolín (14), Prigioni (11) y Gallizzi (4). La revancha, en una semana, en el Tres Naciones de Tecnópolis.
Argentina arrancó con Bortolín y Leo Gutiérrez bajo el aro y lo que se suponía como una gran ventaja para Tiago y Nené no se vio rápidamente. El Alma cuidó bien el tablero, defendió bien (Brasil necesitó 4m30 para anotar el primer gol de campo) y sólo tuvo problemas para anotar, sobre todo porque los kilos y centímetros de los brasileños hacían difícil la terminación de jugadas. Brasil ganó el primer cuarto por 20-14 pero, cuando comenzó la rotación, el Alma volvió a controlar el juego.
Campazzo entró mucho mejor que ante Angola. Su agresividad se sumó a la de Richotti y los enanos argentinos complicaron, defendiendo y atacando el aro, hasta pasar al frente por 26-25 a los 5m. El rocoso Taya Gallizzi, el día de su cumple N° 21, fue la tercera pata importante. El pibe, sin nervios, defendió y aprovechó algunos buenos pases para dañar. Así, pese a las diez pérdidas y a los diez rebotes ofensivos permitidos (fueron 16 en total, un deficit a mejor de cara al Mundial), Argentina se fue al descanso abajo por apenas 33-32.
Brasil gozó de su mejor momento y sacó diez en el tercer cuarto, pero Argentina tuvo paciencia y volvió a su receta de defensa y un juego ordenado y controlado que le dio una mejor selección de tiros. Así, con apenas dos pérdidas y una dupla de caraduras conformada por Campazzo (le dio intensidad al juego, sin perder control, y hasta metió un caño) y el talentoso Bortolín, cerró el tercer cuarto abajo por uno (49-48).
Los árbitros locales ya habían dado muestras de su localismo con un par de fallos inexistentes contra Campazzo, pero en el inicio del último inventaron una falta de Nocioni sobre Leandrinho que enloqueció a Chapu. Protestas, dos técnicas, afuera el jugador y seis libres para Leandrinho. Ahí sacó la brecha Brasil (6 puntos) y Argentina, ya sin piernas y con escasa puntería externa (3-21 triples), poco pudo hacer.
Fue derrota pero, como dijo Oveja Hernández en Twitter, "hay días que cuando perdés, ganás". A seguir creciendo. Todavía faltan 28 días para el debut mundialista.
Fuente: Diario Olé.
Foto: Ligate una Foto.
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