CHILE 1 - URUGUAY 0
El seleccionado chileno superó 1-0 a Uruguay y se metió en las Semifinales de la Copa América. Mauricio Isla convirtió el único gol a diez minutos del final de un partido sumamente caliente, que terminó con dos uruguayos expulsados y varios conflictos alrededor del árbitro Sandro Ricci.
Uruguay se despidió de un torneo en el que nunca se sintió cómodo con el rótulo de candidato que tenía por ser el campeón defensor y máximo ganador de la competencia, con quince trofeos.
La Celeste quiso imponer la garra que la caracteriza y la historia como verdugo de los anfitriones pero nunca le encontró la vuelta a un partido en el que fue dominado de principio a fin por un rival que volvió a vencerlo luego de 32 años.
En tanto, el equipo dirigido por el argentino Jorge Sampaoli mostró autoridad y nuevamente un fútbol altamente ofensivo.
La intención de ambos equipos fue clara desde el inicio. Uruguay paró dos líneas de cuatro hombres con Edinson Cavani y Diego Rolan como puntas, pero también con obligaciones defensivas.
En cambio, Chile se plantó en campo rival con dos laterales lanzados al ataque, tres volantes de buen pie, un enganche y dos delanteros rápidos que se movieron por todo el frente de ataque, sin dar una referencia para los centrales.
La Roja, empujada por su público, dominó y manejó la pelota pero careció de profundidad para generar peligro en el arco defendido por Fernando Muslera, quien por delante tuvo a un triangulo inquebrantable conformado por Giménez, Godín y Arévalo Ríos.
El sector preferido para atacar fue el derecho donde marcaba Jorge Fucile, quien ingresó por el suspendido Álvaro Pereira y sufrió con la sociedad Valdivia-Vargas-Isla.
Mucho tuvo que ver el flojo partido que tuvo Alexis Sánchez, quien en ningún momento pudo doblegar a la férrea defensa uruguaya. El ‘Niño Maravilla’ de Chile abusó de la jugada individual y nunca pudo juntarse con un compañero para poder encontrar los espacios.
Lo mejor del equipo de Sampaoli nació de los pies de Jorge Valdivia. El futbolista del Palmeiras, de Brasil, intentó siempre dar ese pase distinto que pudiera quebrar la resistencia.
Chile intentaba jugar a uno o dos toques y esa intención por momentos lo complicó, ya que la imprecisión ayudaba a Uruguay a recuperar la pelota. No obstante, el conjunto charrúa nunca supo qué hacer con la posesión y rápidamente volvía a ser propiedad del local.
Uruguay dejó muy solos a Cavani y a Rolan, ya que pocas veces soltó a Carlos Sánchez, por derecha, y al Cebolla Rodríguez, por izquierda. Cuando lo consiguió intentó preocupar por la vía aérea, pero se topó con una defensa muy atenta.
Oscar Tabárez cambió de nombres para el segundo tiempo con el ingreso de Abel Hernández por Rolan, quien cumplió una buena tarea en la colaboración defensiva pero sin protagonismo en los discontinuos ataques uruguayos.
No obstante, a los 17 minutos Cavani cayó en la provocación de Jara, le aplicó un manotazo ante la vista del árbitro Ricci que le mostró la roja por doble amonestación. La salida del referente uruguayo, que poco había hecho en el partido, no cambió el rumbo del partido, ya que fue una excusa más para que Uruguay se repliegue en su campo.
El dominio y el empuje del equipo del santafesino Sampaoli, quien mandó a la cancha a Pinilla, una referencia de área, y a Fernández, un enganche, no cesó y la intención fue la misma del principio. Girar la pelota de un lado al otro hasta encontrar el espacio.
El único atisbo de reacción de Uruguay fue desde los pies de Sánchez, cuando a los 31 minutos sacó un derechazo de volea que pasó cerca del palo derecha de Bravo que solamente atinó a mirar.
La paciencia y el esfuerzo tuvo su premio para la Roja unos minutos después. A los 34m., un centro al área exigió la salida de Muslera que dejó la pelota en los pies de Valdivia, quien -en vez de patear- se la cedió a Isla para el derechazo rasante que hizo explotar de alegría a un repleto estadio Nacional.
Chile encontró el gol del alivio en una jugada que nació por una pelota aérea, justamente, la principal preocupación que tenía en la previa del compromiso.
El gol liquidó las posibilidades del campeón porque además de contar con un jugador menos no estaba en condiciones futbolísticas ni físicas de ir en busca del empate.
Chile festeja un nuevo paso en esta Copa América y un gran empujón hacia la ilusión de romper una sequía histórica de títulos.
La imagen del final desdibujó al plantel uruguayo con Tabárez expulsado y envuelto en un mar de nervios hacia la figura del árbitro brasileño Ricci.
Fuente: Télam
0 comentarios :
Publicar un comentario