OBRAS 80 - GIMNASIA (Comodoro) 87
Matías Sandes fue la figura (19 y 8 rebotes) y Sam Clancy (16 y 11) aportó a la causa: Gimnasia se hizo fuerte gracias a los grandotes para lograr un gran triunfo por 87-80 en la casa de Obras.
El duelo que en los papeles decía que era entre equipos animadores y con ganas de ser candidatos realmente fue así. Obras y Gimnasia tienen las armas necesarias para estar en la conversación de arriba. Pero claro, el Tachero se está adaptando a la identidad que le quiere imponer su nuevo entrenador. Y el Verde potenció la base que viene de lograr el subcampeonato. Ese mayor conocimiento y oficio terminó inclinando la balanza para el lado de los de Comodoro, que cerraron mucho mejor y lograron un triunfazo en Buenos Aires (87-80).
El dueño de casa tuvo un comienzo fantástico, moviendo bien la bola, anotando a distancia (tres triples), disfrutando la agresividad de Wade (8) y bañando atrás con un enorme Delía, que se comió a Clancy pese a perder en diferencia de kilos y oficio. La ventaja fue de 18-8 en 5m30, pero el Verde se arrimó (23-18) gracias a la mano caliente de Schattmann (10). La defensa visitante dio un salto en el segundo cuarto y al local le costó bastante encontrar gol. Y cuando Delía se fue al banco a descansar, fue negocio para los de García. Sandes al fin pudo lastimar cerca del aro (6) y se le agregó Luchino con una ráfaga letal (8 en 5m) para igualarlo (37-37).
La segunda mitad tuvo gran paridad. Obras apeló al gol de Horner y Wade más la presencia de Delía (cerró con 14 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias) en la pintura. Y Gimnasia le sacó lustre a su paciencia colectiva, lo fue desgastando de a poco hasta terminar de dar el golpe con un último cuarto genial en los dos costados, por su intensa defensa y su mejor capacidad de ejecución. Aunque claro, también tuvo dos pilares individuales. El primero, Matías Sandes. Horner todavía lo está buscando al del Verde, quien lo bailó con sus enormes recursos en el poste bajo (19, 8 recobres y 4 pases gol). El otro, Clancy. Delía no le aflojó en la marca, pero Sam sacó su experiencia y lastimó muchísimo, terminando con 16 tantos y 7 tableros en el ST.
Gimnasia tiene un plus. Y también un poder interior que marcó la diferencia.
Fuente: Diario Olé.
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